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El trastorno afectivo estacional: la depresión invernal

winter-landscape-1145816_1920por Dr. Sergio Oliveros Calvo, Psiquiatra Madrid (Grupo Doctor Oliveros)

  El Trastorno Afectivo Estacional (TAE) Es un tipo de depresión que suele aparecer especialmente ahora, en los meses de invierno, de forma recurrente. Suele comenzar en la adolescencia o primeros años de la edad adulta. Al igual que en otras formas de depresión es más frecuente en mujeres y en personas con antecedentes familiares depresivos. Es muy característica de países con escasa exposición solar en invierno (Suecia, Finlandia, Rusia, etc).

  Las causas son desconocidas pero parece guardar una estrecha relación con la baja estimulación lumínica. Cuando la luz estimula la retina, estimula al hipotálamo, importante centro cerebral de regulación hormonal. Ésta podría disminuir la actividad del hipotálamo lo que se traduce en:

  1. Una elevación en la actividad de la melatonina secretada por la glándula pineal que produce somnolencia y un desajuste del ritmo circadiano (el ritmo que regula el ciclo de sueño/actividad). La melatonina aumenta en el sueño y disminuye en la vigilia. Los pacientes afectos de TAS tienen mayores niveles de melatonina mayores durante el día en invierno pero no parece ser la causa fundamental del trastorno.
  1. Una disminución de la actividad de la serotonina produciendo tristeza, aumento de apetito, hiposexualidad, lentitud de movimientos, desinterés por el trabajo y las actividades placenteras, aislamiento social, irritabilidad, ideas de muerte, disminución de la actividad e insomnio. La actividad de la serotonina varía con la luz de modo que es mínima en invierno y máxima en verano condicionando nuestras actividades de una manera determinante.

  Los síntomas generalmente aparecen al final del otoño y son máximos en invierno mejorando a partir de la primavera de forma espontánea por lo general aunque a veces son más prolongados. Son los mismos que se presentan con otras formas de depresión que ya hemos visto: desesperanza, aumento del apetito con aumento de peso (la pérdida de peso es más común con otras formas de depresión), etc.

  El trastorno afectivo estacional puede aparecer de forma aislada o como parte de un trastorno bipolar. Como ocurre en otras formas de depresión, es un trastorno infradiagnosticado y que recibe un tratamiento inadecuado en un alto porcentaje de pacientes. Esto resulta peligroso en la medida que el TAS se asocia con frecuencia a alcoholismo y tasas elevadas de suicidio.  Otro trastorno asociado con menos frecuencia es el TDAH.

  En 1983 el Comité para la Prevención y Tratamiento de la Depresión en Suecia organizó un programa de formación  para médicos de familia en la isla de Gotland. En la población de esta isla sueca las tasas de depresión, alcoholismo y suicidio triplicaban a las de la población continental. Tal programa junto con la obligatoria asistencia matinal a salas de fotoestimulación artificial logró normalizar la mortalidad y el alcoholismo por TAS en Gotland en un año.

  Muchas personas con TAS pueden manejar por sí mismos el trastorno practicando deporte al aire libre a mediodía los días soleados de invierno, evitando el alcohol, pintando con colores claros las paredes interiores de la casa para reflejar mejor la luz, cuidando su alimentación, los hábitos de sueño, evitando el estrés etc.

  Cuando el tratamiento es necesario, el empleo de fototerapia o estimulación lumínica artificial con lámparas de 25000 lux una media hora al día en la mañana es de suma utilidad. Es importante mantener los ojos abiertos sin mirar directamente a la fuente de luz. Se puede emplear de forma preventiva a partir del otoño en los casos recurrentes.

  En los casos resistentes o graves, el empleo de antidepresivos muestra muy buena respuesta. También es útil la psicoterapia cognitivo conductual.

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