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Trastorno por Estrés Postraumático, una enfermedad infradiagnosticada

Trastorno por Estrés Postraumático, una enfermedad infradiagnosticada

por Dr. Sergio Oliveros Calvo, Psiquiatra Madrid (Grupo Doctor Oliveros)

Reanudamos hoy la actividad en este blog tras varios meses de inactividad dedicados a la formación de Grupo Doctor Oliveros, la nueva web y las vacaciones. Hoy vamos a hablar de un problema mucho más frecuente de lo que parece, el Trastorno por estrés postraumático (TEP) o, según sus iniciales en inglés, PTSD.

La respuesta normal ante un peligro es el miedo. Esta reacción desencadena una cascada de reacciones en el cuerpo que nos capacita para analizar la situación con precisión así como reaccionar más rápido y con más fuerza y coordinación muscular. El resultado será afrontar el peligro o huir con mejor rendimiento. En lo sucesivo evitaremos exponernos a situaciones similares y así nos protegeremos del daño.

Sin embargo, en el trastorno que tratamos, tras una exposición a un peligro intenso el sujeto vuelve a experimentar esa misma cascada de reacciones pero de forma caprichosa y sin exposición directa a un nuevo peligro. Así, de forma súbita e inesperada, un policía puede experimentar imágenes vívidas del atentado que sufrió muchos años atrás (flashbacks) o una mujer adulta puede reexperimentar soñando el terror que sentía en su infancia cuando era violada por su hermano.

Hace unos meses tuve la ocasión de tratar a un veterano norteamericano de la guerra de Iraq afecto por PTSD que pasaba unas semanas en Madrid. Cuando acudía a consulta no podía sentarse en la silla del paciente porque daba la espalda a la puerta del despacho. Siempre optaba por sentarse en un lateral de la consulta para poder verme a mí sin perder de vista la puerta. Clásicamente, el PTSD se estudió en veteranos de guerra y supervivientes de campos de concentración pero afecta a personas que han sufrido secuestros, tortura, violación, abusos infantiles, accidentes (aviones, trenes, tráfico), atentados terroristas, terremotos, inundaciones etc.

No todas las personas que han sufrido un estrés intenso desarrollan luego un PTSD pero no sabemos con certeza porqué unas personas lo desarrollan y otras no. Ciertas predisposiciones genéticas y culturales reducen la tolerancia al estrés.

Con frecuencia el paciente afecto de PTSD es diagnosticado de trastorno de ansiedad generalizada, abuso de sustancias (frecuente en esta población), crisis de angustia, depresión o trastorno de personalidad lo que retrasa el diagnóstico correcto y el tratamiento eficaz. Esto empeora cuando lo síntomas aparecen años después del trauma como ocurre con frecuencia.

En los niños el diagnóstico es más complejo pues no suelen verbalizar el trauma sufrido y muestran síntomas inespecíficos como enuresis secundaria, fracaso escolar, aislamiento, apego excesivo a un progenitor etc.

El PTSD afecta en torno a un 2% de la población adulta (unas 950.000 personas en España) pero su cifra se dispara en zonas afectadas por una catástrofe (en Madrid, tras los atentados del 11-M la cifra de afectados en las zonas próximas a los atentados alcanzó el 4,3%)

Las estrategias que reducen la aparición de este problema tras exposiciones a traumas con la búsqueda de apoyo en familia, amigos, grupos de autoayuda, reforzamiento de la satisfacción por la reacción experimentada ante el peligro así como la adquisición de habilidades para reaccionar con eficacia a pesar del miedo.

El tratamiento más eficaz descansa sobre algunos inhibidores de la recaptación de serotonina (Sertralina y Paroxetina) si bien deben ser administrados bajo supervisión por incrementar el riesgo de tentativas de suicidio en las etapas iniciales del tratamiento. Otro pilar esencial en el tratamiento de estos pacientes son la psicoterapia EMDR (desensibilización y reprocesamiento por movimientos) y la psicoterapia cognitivo conductual basada en la exposición. Otras aproximaciones, todavía experimentales, y que se muestran muy prometedoras son la estimulación cerebral profunda con electrodos implantado y la estimulación magnética transcraneal.  

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