Seleccionar página

c/ Hilarión Eslava 55, 3º 1. 28015 Madrid

Personalidad obsesiva: ¿útil o dañina?

admin-ajaxpor Dr. Sergio Oliveros Calvo, Psiquiatra Madrid (Grupo Doctor Oliveros)

El trastorno obsesivo compulsivo de personalidad hace referencia a una personalidad caracterizada por la inseguridad, rigidez y la necesidad de retención. Esto da lugar a un perfeccionismo exagerado, devoción por el trabajo, una necesidad de mantener el control sobre todos los aspectos de su vida y la de las personas que les rodean, establecer normas y cumplir las reglas que les imponen y mantener todo en un determinado orden que establecen ellos.

El orden puede ser limpio y simétrico pero también puede tener la apariencia de desorden como el taller de un relojero. El obsesivo solo necesita saber que va a encontrar cada cosa exactamente en “su” sitio. Son sujetos que detestan la improvisación y los imprevistos, necesitan tener todo previsto y presupuestado. Por eso son amantes de las rutinas y la puntualidad llevada hasta el absurdo (llegan a la estación dos horas antes de la salida del tren “por si acaso”). Por eso son los únicos pacientes que se deprimen en las vacaciones, el descanso les supone un insoportable y terrible desierto de obligaciones.

Presentan grandes dificultades para reconocer y expresar las emociones, son inflexibles en sus creencias éticas o religiosas, les gusta manejar los afectos como si fueran robots. Son obstinados en sus tareas, lo que unido a su necesidad de cumplir las exigencias, les expone al estrés mucho más que una persona no obsesiva. Además pueden pasar por autoritarios porque solo admiten que las cosas se pueden hacer a su manera.

Carecen de un detector de fatiga que les permita abandonar una tarea por sus propios medios. La terminan cuando se termine o cuando les digan que la han terminado. Son pues pasto de los maltratadores y los explotadores.Su obstinación y sentido del deber hacen que se expongan excesivamente al estrés y sufran con frecuencia el Síndrome de Burnout (discutido en un post anterior), la depresión, cuadros importantes de ansiedad y graves repercusiones familiares y laborales.

Encajan muy bien en organizaciones obsesivas (administraciones, bibliotecas, almacenes, programación, contabilidad etc.) y desarrollan estructuras obsesivas a su alrededor lo que en sus parejas y familias generan no pocas complicaciones. Su dificultad para expresar el afecto les convierte en parejas y padres fríos, su devoción por la productividad convierte sus familias en pequeñas empresas, son aburridos y perfectamente previsibles, su necesidad de retener les convierte en fanáticos ahorradores que desarrollan una vida austera y “rácana”.  Pero serán padres entregados a sus hijos porque es lo que tienen que hacer aunque no les den lo que ellos necesitan.

Aun así es una personalidad con grandes ventajas. Darán estabilidad a todo los que les rodee. Son maridos, compañeros y empleados fiables. Desarrollarán su trabajo con esmero y en plazo. Pero no se puede esperar en ellos la creatividad, una sexualidad imaginativa, la iniciativa en tareas profesionales o de ocio o las demostraciones abiertas de afecto.

La frontera entre personalidad obsesiva y el trastorno obsesivo compulsivo (TOC) la definen la presencia de ideas obsesivas (vividas como extrañas, absurdas y generadoras de ansiedad) y las compulsiones (actos motores para mitigar la ansiedad que causan las obsesiones). En casos leves de TOC hay un gran solapamiento con la personalidad obsesiva, de hecho coexisten en muchos casos.

Pero es importante aclarar que una grandísima parte de la población general presenta rasgos obsesivos no constitutivos de trastorno. Recientemente el Dr. Adam Radomsky ha publicado en el Journal of Obsesive-Compulsive and Relate Disorders un estudio internacional donde encontró que la mayoría de personas han experimentado pensamientos indeseados intrusivos persistentes (93,6%), imágenes mentales indeseadas o síntomas transitorios de TOC en los tres meses previos al estudio. Esto da una idea de la extensión de estos fenómenos en la población general. Destacaremos cómo incluso esta forma de ser está premiada culturalmente en países del norte de Europa o Japón y cómo la mayoría de nuestras tradiciones, actos religiosos y políticos están plagados de rituales cuasicompulsivos porque nos transmiten confianza y estabilidad.

Aunque la personalidad obsesiva sea necesaria por las ventajas que ofrece, los casos más graves pueden causar al paciente y/o las personas que le rodean un importante malestar. Estos pacientes se benefician de tratamiento con inhibidores de la recaptación de serotonina, y/o terapia cognitivo conductual y terapia psicoanalítica. Con el tratamiento se consigue que el pensamiento del paciente sea menos circular, maneje mejor sus afectos y acepte la naturaleza imprevisible de todo lo que está vivo. La decisión de tratarse o no estará no sólo en él/ella, si no con frecuencia también en los que le rodean.

¡Reciba nuestros artículos en su correo electrónico!



Acepto las condiciones


Realice su consulta aquí: 

Acepto las condiciones

captcha

Calle Hilarión Eslava, 55
28015 Madrid, Spain