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¿Psicópata, psicótico, paranóico o esquizofrénico? Diferencias y similitudes

question-556104_1280por Dr. Sergio Oliveros Calvo, Psiquiatra Madrid (Grupo Doctor Oliveros)

  Recientemente una persona que sigue este blog nos pidió que dedicáramos un post para distinguir los términos psicópata, psicótico, paranóico y esquizofrénico dado el uso aparentemente indistinto que se le da en excesivas ocasiones a los tres términos en los círculos sociales y los medios de comunicación. En la medida que es algo que es constatable por cualquiera de nosotros, hemos accedido de inmediato.

  Lo primero que haremos es diferenciar psicosis de esquizofrenia y paranoia. Para ello es necesario explicar la diferencia entre síndrome y enfermedad.

  Definimos síndrome a un conjunto de síntomas que se presentan de forma conjunta (ej síndrome catarral: rinorrea, estornudos, fiebre y tos) y enfermedad a un conjunto de síntomas que, presentándose de forma simultánea, tienen una causa conocida común o comparten un mecanismo común (ej infección por el virus H1N1 en la gripe A). En este sentido psicosis es a síndrome catarral como esquizofrenia a gripe A.

  La psicosis es pues un síndrome con el que se presentan distintas enfermedades (paranoia, esquizofrenia, intoxicación por cannabis o cocaína, fases maniacas etc) y que implica siempre una ruptura del sujeto con la realidad con aparición de ideas e interpretaciones delirantes (un anciano puede pensar que su mujer anciana se acuesta con el jardinero porque ha visto restos de barro en el dormitorio, una persona puede pensar que hay una conspiración oculta contra ella porque interpreta las miradas de los demás como aliadas en su contra etc) y eventuales alucinaciones (audición de sonidos/voces o visión de objetos no existentes en el campo exterior).

  La esquizofrenia es así una psicosis pero tiene una base física y biológica específica y cuenta con síntomas únicos o patognomónicos que no aparecen en otras psicosis como el bloqueo o la sonorización del pensamiento (oyen su propio pensamiento) o las pseudoalucinaciones auditivas (oyen voces dentro de la cabeza) entre otros. Se trata por tanto una enfermedad, no un síndrome. Por eso hablamos de psicosis esquizofrénica. Con apellido, como la gripe A. En sentido estricto, cuando se habla de un brote psicótico debería emplearse solo para una reactivación aguda de la esquizofrenia pero es uno de los errores más comunes. Se confunde brote psicótico con psicosis aguda.

  La paranoia es otra psicosis (psicosis panaroide) en la cual está exclusivamente afectado el contenido de pensamiento, no hay alteraciones de la percepción ni de otra área. Se produce la ruptura con la realidad pero se conserva todo lo demás y carece de cualquier causa orgánica o tóxica.

Por último hablaremos de los psicópatas y los sociópatas. Mientras que los primeros han quedado fuera de las clasificaciones internacionales (decisión más que discutible), los segundos se han incluido dentro del trastorno antisocial de personalidad, grupo B de la DSM 5.

  En la personalidad antisocial (sociópatas) encontramos características como violaciones sistemáticas de la ley, mentiras y engaños permanentes, impulsividad y ausencia de planificación, tendencia a las reacciones agresivas y las conductas violentas, indiferencia a la seguridad y las necesidades de los demás o ausencia de culpa y remordimientos. Sus características hacen que incurran pronto en delitos y enfrentamientos con la autoridad lo que hace que la concentración de este perfil en ambientes “ultra”, grupos de protesta violenta y poblaciones carcelarias sea elevada. En estos pacientes suelen identificarse desestructuración en las familias de origen, abusos sexuales y/o malostratos en la infancia pero poca agregación familiar lo que implica escasa carga genética.

  Por el contrario, en la personalidad psicopática suele haber más carga genética y menos desestructuración familiar. La investigación ha mostrado que estos sujetos poseen áreas del cerebro responsables de la regulación emocional y el control de los impulsos no desarrolladas. Son extremadamente fríos e incapaces de establecer relaciones de apego, por lo que su estilo de relación es artificial y distante. Ven en el otro una mera herramienta para satisfacer sus propias necesidades. Ejercen la explotación interpersonal de una manera sistemática y para ello despliegan las más refinadas artes seductoras con un amplio repertorio de buenos modales e inteligencia. Por eso resultan muchas veces fiables ante los demás y alcanzan cotas importantes de desarrollo personal, social y laboral como ha sido siempre visible en la política, la economía y otros círculos de poder. Al igual que en la personalidad antisocial en estas personas tampoco hay sentimiento de culpa independientemente del daño que hayan causado pero a diferencia de aquella, cuando incurre en una conducta delictiva lo hace de forma calculada y planificada reduciendo al máximo el riesgo en que incurren, la probabilidad de que sean detenidos. Es raro (ahora cada vez menos, afortunadamente) que terminen en la cárcel como los antisociales.

  Vemos que se trata de cuatro palabras que con frecuencia escuchamos en conversaciones privadas y públicas pero que con poca frecuencia se refieren al verdadero concepto que representan pues no están relacionadas mas que en la cultura popular. Esperamos que con esta introducción general ayudemos a esclarecer esta confusión.

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