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Administración de toxina botulínica

Hace dos décadas comenzó a emplearse la toxina botulínica inyectada instramuscular en el tratamiento de la espasticidad (rigidez muscular por contractura involuntaria de grandes grupos musculares) presente en muchos niños con parálisis cerebral infantil. Este síntoma limita enormemente el neurodesarrollo y la rehabilitación del niño alejándole de la posibilidad de disfrutar en el futuro de una vida adulta más independiente. Por eso este procedimiento se ha convertido en la actualidad en tratamiento de elección para estos pacientes.

Grupo Doctor Oliveros cuenta con la colaboración del Dr. Adrián García Ron, neuropediatra de Madrid con amplia experiencia en la infiltración de toxina botulínica ecoguiada (dirgida mediante ecógrafo) para evitar posibles lesiones nerviosas y vasculares.

Los objetivos que se buscan al infiltrar los músculos espásticos varían según las circunstancias globales de cada niño: conseguir que camine, mejorar su postura, facilitar la higiene autónoma, facilitar la manipulación de objetos o la escritura en casos leves, prevenir deformidades etc

Es un procedimiento seguro, sus efectos secundarios son poco frecuentes, leves y transitorios. Debe repetirse para mantener el efecto conseguido.

 

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