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Psicoterapia de grupo

Consiste en el abordaje grupal de problemas del paciente en los que el grupo puede constituir una herramienta eficaz para tratarlos y resolverlos. En esencia, es una forma de aprendizaje de uno mismo basado en la interacción con los otros, donde se conocen nuevas formas de concebirse, relacionarse y manejar las propias emociones. El grupo constituye una poderosa herramienta para el cambio del individuo. En este tipo de terapia el discurso grupal es el protagonista y se forma a partir de las interacciones entre los pacientes y entre éstos y el terapeuta. Los integrantes del grupo no sólo aprenden de sí mismos y sus propios problemas, sino que actúan también como “ayudantes terapéuticos” de los demás. El discurso grupal define una concepción del grupo que actúa como elemento corrector de formas de ser extrañas y/o dolorosas.

Los grupos de pacientes tratados en Grupo Doctor Oliveros son grupos voluntarios de composición estable que se reúnen una vez por semana. La duración de la terapia se fija en periodos anuales pudiéndose prolongar o acortar atendiendo a consideraciones individuales de cada miembro. La duración de las sesiones es de 90 minutos.

Dentro de las metas de los grupos destacamos el alivio de los síntomas, el desarrollo de nuevas formas de relacionarse y comprenderse a uno mismo  y la modificación del carácter.

Uno de los grandes beneficios de la terapia de grupo, es que el paciente aprende que no es tan diferente ni está tan sólo como en un principio puede llegar a pensar, ya que mediante la colaboración con el resto de los miembros va a enfrentarse a problemas comunes para todos.

Está especialmente indicada en problemas relacionales que afectan a pacientes con depresión, duelos, situaciones traumáticas, trastornos psicosoáticos, fobia social, trastornos de personalidad, trastornos adaptativos y trastornos de la conducta alimentaria.

Los pasos para la inclusión en un grupo son:

  • Entrevista de evaluación: Recogida de motivo de consulta por el psiquiatra evaluador. Sintomatología. Datos biográficos relacionales y vinculares. Se valora su posible inclusión en Psicoterapia de Grupo
  • Segunda Entrevista: Se realiza ya con el terapeuta tras el filtro de derivación. Evalúa la indicación de psicoterapia, junto con el paciente, en el caso de que se haya decidido incluirle en una psicoterapia de grupo, se le debe explicar en la segunda entrevista el porqué se piensa que se puede beneficiar de ese tipo de intervención, y cual sería su papel, el del terapeuta y el del grupo. Se explicitaría el o los temas a trabajar, la duración y los honorarios, y si se piensa que puede ser simultaneado el tratamiento grupal con algún apoyo individual o no, y con tratamientos farmacológicos. Se trabajarían las resistencias a la indicación. Donde pone el paciente sus dificultades de integración en un grupo (defensas).
  • Entrevista de esclarecimiento sobre las cuestiones que el paciente haya recogido de las anteriores entrevistas, se ha de trabajar la decisión personal de él de entrar o no en terapia de grupo. En el caso de decidir entrar se han de establecer los objetivos específicos, junto a alguna sesión individual de seguimiento, preencuadrada o a petición tanto del paciente como del terapeuta y explicitada su finalidad.
  • Consideraciones añadidas: Todos los pacientes son susceptibles de inclusión en terapia de grupo, adaptada a su estructura y problema. Siempre y cuando no se sientan coaccionados y tengan una motivación alta para realizarlo. En los casos de tratamientos por indicación legal o judicial hay que revisar el procedimientos técnicos de intervención, aunque también es posible.
  • Indicaciones de inclusión: La capacidad de asumir la propia problemática y la ayuda profesional. La aceptación de que una parte de su problema es en relación a cuestiones interpersonales, que el paciente desea comprometerse a cambiar, siendo la ayuda del grupo una herramienta y un medio para conseguirlo. Haber tenido algún vinculo fundante en su biografía, que posibilite una base estructurante. Indicación específicas son los sentimientos depresivos distímicos, o la baja autoestima. Dificultades de comunicación y relación social y con figuras de autoridad. Inhibición en situaciones sociales, y miedos. Temores a la propia agresividad. Fobias sociales, en grado leve o moderado. Enfermedades psicosomáticas bajo control médico. Personas excesivamente intelectualizadoras. Pacientes con dificultad para la intimidad terapéutica individual. O que provocan respuestas contratransferenciales de difícil manejo en terapia individual. Personas con excesiva dependencia a sus terapeutas individuales. Personas necesitadas de un aprendizaje social y verbal. Los pacientes con trastornos de personalidad o bien los psicóticos, con un trabajo previo individual, podrían beneficiarse de su inclusión en algún grupo de neuróticos como los anteriormente descritos. Pudiendo hacerse grupos más homogéneos con pacientes con trastornos de la personalidad o psicóticos, dependiendo de la capacidad de contención del contexto terapéutico: grupal, institucional.
  • Criterios de exclusión: Personas que no estén en un momento adecuado par inclusión grupal, que no puedan tolerar la situación grupal, por un exceso de angustia a compartir el espacio, a tolerar la situación de encierro, a la capacidad de espera sin romper los encuadres espacios temporales, que sean intrusivos. Que estén en situación de crisis aguda o con bajo nivel de tolerancia a la ansiedad y la frustración, con tendencias autolíticas, o en exceso referenciales. Lo cual requerirá de trabajos de contención previos o de estructuras institucionales ad hoc. Pacientes con organicidad o bajo nivel de inteligencia, dominio insuficiente del lenguaje, o con enfermedades medicas graves, sin el control médico y farmacológico adecuado.
  • Composición: Los grupos homogéneos generan mayor cohesión con lo cual el abandono es menor. Hay que situar el abandono en las psicoterapias de grupo a medio y largo plazo en un 35 % según autores. En los grupos heterogéneos, de inside a largo plazo, los pacientes distímicos, las perturbaciones de la personalidad leves o moderadas, algunos pacientes bordeline, funcionan bien a medio plazo. Por qué de la Psicoterapia de Grupo. El paciente debe saber, de boca del terapeuta, por qué de su derivación a grupo para poder investir y catectizar el grupo y que eso le permita abandonar posiciones en exceso individuales, en beneficio de las expectativas del trabajo dentro del proceso grupal. Se deben aclarar los temas de organización, asistencia, retrasos, ausencias, vacaciones, la no aceptación de la violencia física o verbal dentro del grupo, la confidencialidad, las relaciones fuera del grupo, la posible gravación de las sesiones y el uso que se le dará a ello, la duración, la evaluación posterior, la indicación de continuar tratamiento tanto individual, o como para un posible grupo posterior. Evitar los actings out, vs. expresión de pensamientos y sentimientos en el grupo. La creación de un espacio de seguridad personal dentro del grupo para cada integrante es necesario para el proceso grupal.

 

 

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