Uso racional de ansiolíticos

Casi una tercera parte de la población española consumió el menos una vez ansiolíticos a lo largo de 2013. Las cifras de ventas confirman que, hasta la fecha, el consumo ha aumentado un 5% respecto al año anterior incremento que supera al experimentado por otros países europeos en el mismo periodo (en Francia incluso ha disminuido). Las dificultades económicas, el estrés laboral, el aumento de la tensión social, las relaciones amorosas… Todo es una fuente de estrés, pero ¿es necesario el empleo de ansiolíticos para afrontarlo?  La respuesta es: rotundamente no.