El pensamiento positivo, un arma de doble filo

Se extiende en nuestra sociedad desde hace unos años una peligrosa tendencia que entiende el pensamiento positivo (antes optimismo) como la solución todopoderosa y mágica para mitigar todos nuestros males. Tanto es así que podemos considerarlo ya como una pseudoreligión: “no se preocupe por sus problemas, céntrese en el lado bonito de la vida y todo le irá mejor”, “lo malo ya pasó, ahora toca ser positivo y pasar página”, “si piensa que es usted estupendo acabará siendo estupendo”, “no pierda el tiempo pensando en cosas tristes” etc.