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Adicción a las apuestas online, la nueva epidemia en adolescentes

por Dr. Sergio Oliveros Calvo, Psiquiatra Madrid (Grupo Doctor Oliveros)

Alejandro se jugó a los 15 años por primera vez los 40€ que su abuela le había regalado por Navidad. Estaba eufórico porque en la web inglesa que empleó le regalaba 20€ más como bienvenida. Durante unos meses ganó algo lo que incrementó rápidamente su interés y la cantidad que se jugaba. Al cabo de un año dedicaba toda la noche y parte del día a jugar o a pensar en el juego. Mientras tanto, descuidaba sus estudios y relaciones interpersonales. Fue traído por sus padres con 20 años. Les debía más de 25000€ (deudas con amigos, familia y banco, multas por pequeñas estafas etc.), había abandonado los estudios, no tenía trabajo ni amigos, pero, sobre todo, a su corta edad no tenía futuro. Su pregunta fue: ¿Habría alguna solución todavía? 

   Una de las grandes revoluciones que internet a provocado ha sido en el área del juego patológico o ludopatía. Las webs de apuestas online se han convertido en uno de los sectores que más han crecido y más beneficios produce. Solo en el segundo trimestre de 2017 este negocio movió más de 1.400 millones de euros en España.

   Las claves para este éxito no son difíciles de adivinar: inmediatez de acceso, ubicuidad, amplia diversidad de juegos y “escaso coste” para el usuario. En estos juegos, las apuestas pueden ser bajas, su resultado es inmediato además pueden ser realizadas en cualquier lugar, con cualquier dispositivo conectado y en cualquier momento. Todo ello amplía enormemente la población vulnerable. En España, los jugadores online se han multiplicado por 8 en la última década afectando a más de 1,5 millones en la actualidad. Es muy probable que la crisis económica haya condicionado gran parte de este aumento exponencial. Alrededor de un 2,5% son adictos al juego online lo que supone 1% de población adulta y un 3-8% de la población adolescente.  

 

“El enfermo niega que tenga un problema mucho tiempo, algo muy característico de esta población. Tan sólo un 10% de los adictos al juego piden ayuda especializada o a sus padres a lo largo de su enfermedad. Los que lo hacen suelen verse espoleados por los problemas con la justicia.”

  La población más afectada por el juego online es ahora la población adolescente y jóvenes (30% tienen entre 18 y 25 años) con una leve preponderancia masculina. Los adultos se sitúan, sobre todo, entre 25 y 35 años y cuentan con alta formación académica. Debemos recordar que la ludopatía clásica se centra en varones con escaso nivel de instrucción en la cuarta década de la vida. La adicción se establece en mucho menos tiempo que en el juego clásico (2 años frente a 9 años). Es destacable que en Inglaterra se ha estimado que 25.000 menores de 18 años sufren adicción al juego.  

   La capacidad adictiva de una droga viene condicionada esencialmente por tres factores relacionados con su efecto:

  • Intensidad.
  • Inmediatez.
  • Brevedad.

  Por eso es más adictivo el crack (cocaína base) que la cocaína, la heroína que la morfina o el lorazepam que el diazepam.


   Son varias las características del juego online que aumenta su potencia su adictiva frente el juego clásico: amplia oferta, sencillez en el acceso, ubicuidad, inmediatez en el resultado/premio y anonimato.  

    Aunque la mayoría de las webs de juego exija tener más de 18 años, ninguna de las 2.500 conocidas requiere prueba alguna de edad. Esto favorece la entrada de usuarios adolescentes con un pobre control de sus impulsos, escasa conciencia del riesgo, un mayor aislamiento y unas necesidades de omnipotencia mayores.

   Como ocurre en el juego clásico, la banca nunca pierde. Los juegos online no están basados en el azar, sino que sus resultados están manipulados por el programa para retener al jugador y hacerle gastar más dinero.

 El sustrato neurobiológico de esta adicción es similar a todas las adicciones comportamentales, incluso a la del amor, que revisamos recientemente. De este modo el juego activa tanto regiones del cerebro implicadas en el refuerzo positivo de la conducta como los circuitos de recompensa (área tegmental ventral, núcleo accumbens y área orbitofrontal, corteza prefrontal entre otros).

   La detección del problema es más difícil que en la ludopatía clásica lo que incrementa el daño. El juego online es muy discreto y anónimo, lo que hace difícil advertirlo

   Los síntomas predominantes de juego patológico son según la DSM 5:

  • Preocupación por el juego:
  1. Preocupación por revivir experiencias pasadas de juego.
  2. Compensar ventajas entre competidores o planificar la próxima “aventura”.
  3. Pensar formas de conseguir dinero con el que jugar.
  • Necesidad de jugar con cantidades crecientes de dinero para conseguir el grado de excitación deseado.
  • Fracaso repetido de los esfuerzos para controlar, interrumpir o detener el juego.
  • Inquietud o irritabilidad cuando intenta interrumpir o detener el juego.
  • Utilización del juego como vía de escape de los problemas o de alivio del malestar emocional.
  • Intentos repetidos de recuperar el dinero perdido.
  • Se engaña a los miembros de la familia, terapeutas u otras personas para ocultar el grado de implicación con el juego.
  • Se han arriesgado o perdido relaciones interpersonales significativas, trabajo y oportunidades educativas o profesionales debido al juego.
  • Necesidad de apoyo económico reiterado por parte de la familia y de los amigos.

   A nuestro juicio es una descripción pobre que ignora el carácter verdaderamente compulsivo (compulsión irrefrenable al juego) y dependiente (tolerancia y síntomas de abstinencia) de esta adicción comportamental. Por eso, el adicto al juego online suele presentar, además:

  • Negligencia en actividades escolares/laborales.
  • Dificultades para concentración.
  • Hipersomnia diurna (juegan con frecuencia por la noche).
  • Contracturas cervicales por la postura mantenida.
  • Sequedad de conjuntiva y problemas oculares.
  • Desatención de la higiene personal.
  • Fatigabilidad.
  • Síntomas de abstinencia cuando no puede jugar (ansiedad, irritabilidad, etc.).
  • Síntomas de tolerancia (cada vez necesitan dedicar más tiempo al juego).

   El juego patológico en conjunto es la adicción comportamental con mayor patología concurrente (hasta un 95% de los pacientes sufren otro trastorno psiquiátrico), Por tanto, cuando exista, es clave tratar patología subyacente que pueda causar/empeorar la compulsión al juego:

  • Fobia social.
  • Depresión.
  • TDAH.
  • Trastorno obsesivo compulsivo.
  • Otras adicciones.
  • Trastornos de personalidad (borderline en especial).

   Como ocurre en otras adicciones, el enfermo niega que tenga un problema mucho tiempo, algo muy característico de esta población. Tan sólo un 10% de los adictos al juego piden ayuda especializada o a sus padres a lo largo de su enfermedad. Los que lo hacen suelen verse espoleados por los problemas con la justicia (estafas, robos, impagos de deuda etc.) que un 21% presenta.

  Cuando el paciente acepta la ayuda, lo primero es establecer un contrato de colaboración entre paciente, familia, amigos y terapeuta. Se desinstalarán todas las apps del teléfono o tablet y programas de juego del ordenador. Se cancelarán las contraseñas de acceso a los dispositivos y se instalarán apps y programas informáticos para bloquear las páginas de juego. Con esto mejorará el compromiso del paciente y se ampliará la monitorización del seguimiento.

   El tratamiento luego se basará en fármacos que disminuyen el impulso para jugar (inhibidores de la recaptación de serotonina, bupropion y topiramato) y en psicoterapia cognitivo-conductual para mejorar el control sobre la conducta, implementar una psicoeducación sobre el problema y la prevención de recaídas, y actuar sobre los aspectos previos del paciente que facilitan la adicción (baja autoestima, sentimientos de inferioridad o impotencia, dificultades sociales etc.). En los núcleos urbanos grandes existen asociaciones de autoayuda (Ludópatas anónimos, Jugadores Anónimos etc.) que pueden ser muy útiles.

   El éxito se consigue en una gran mayoría de pacientes, pero la tasa de recidivas es alta en el primer año. La tendencia actual en el tratamiento de las adicciones persigue un consumo controlado cuando sea posible. En estos casos es importante que el paciente tenga clara dos cosas:

  1. El objetivo de los juegos online es que ganen dinero las empresas que los desarrollan, no que lo gane el paciente.
  2. Antes de empezar a jugar tiene que tener claro cuánto dinero está dispuesto a perder y nunca sobrepasar esa cantidad ni intentar recuperarla después.  

   Es evidente que la prevención en las escuelas es determinante, así como evitar el juego por parte de los adultos en los hogares donde hay menores.

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