Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!
Seleccionar página

Avances en el tratamiento del alcoholismo

por Dr. Sergio Oliveros Calvo, Psiquiatra Madrid (Grupo Doctor Oliveros)

El alcoholismo fue tratado hasta los años 80 bajo la influencia del paradigma moral victoriano que dominó históricamente el tratamiento de las adicciones (los alcohólicos son unos depravados morales que habiendo creado ellos mismos el problema deben ser los únicos responsables de solucionarlo). Esto hizo que hasta ese momento el tratamiento estuviera dominado por las medidas punitivas. Durante la primera mitad del siglo XX, por ejemplo fue extendido el uso de la llamada “cura suiza” basada en el mantenimiento durante varios días de un grupo de 5 ó 6 alcohólicos desnudos en una piscina vacía y sin escaleras para escapar. Durante la “cura” los pacientes, privados de alcohol, agua y comida, vomitaban, defecaban y orinaban en el mismo espacio en el que habitaban lo que convertía el tratamiento en una experiencia dantesca cuyo fin era crear una aversión hacia el alcohol.

drunkards-1152424_640

Cuando estuve haciendo mi Fellowship en la Universidad de Yale, tuve la ocasión de hablar con frecuencia con un psiquiatra muy inteligente y de refinado humor judío, el Dr. Kosten. En una de nuestras charlas me contó que en su juventud había hecho una práctica modificada de la cura suiza pero basada en el Antabús®, un fármaco que interacciona con el alcohol cuando se toman de forma conjunta y que produce vómitos, hipertensión, enrojecimiento de la piel, mareos y fuertes cefaleas. Bajo el tratamiento con Antabus, el Dr. Schottenfeld administraba vasos de ginebra en un horario imprevisible para el paciente produciéndole las tormentosas reacciones descritas más arriba. Su objetivo entonces era el de generar, como la cura suiza, una aversión al alcohol, es decir, un condicionamiento aversivo en términos conductuales. Me contó que la experiencia resultó terrible, no solo para el paciente sino también para él mismo. Tras el alta del enfermo éste no volvió a acudir a las consultas. Al cabo de unos años El Dr. Schottenfeld se mudó a la urbanización donde descubrió que casualmente también residía el paciente y observó que su tratamiento había producido un condicionamiento aversivo: cada vez que el paciente y él se cruzaban por la calle aquel se cambiaba inmediatamente de acera.

Afortunadamente los tiempos han cambiado y la moral victoriana ha dado lugar a planteamientos científicos alejados de cualquier inspiración punitiva. El paciente alcohólico carece de control sobre su conducta de modo que el límite para beber lo encuentra siempre fuera: cuando se queda sin dinero, cierran el bar o se desmaya en estado de ebriedad (su punto de control es externo). Es incapaz de detener el consumo como hace la persona sana cuando desea (punto de control interno). Precisamente los esfuerzos en la investigación realizados en las dos últimas décadas se han dirigido a revertir esta situación. De este modo en la actualidad, además de contar con tratamientos que minimizan eficazmente los síntomas de abstinencia asociados a la interrupción del consumo, hoy disponemos de fármacos eficaces para el tratamiento de mantenimiento del alcoholismo (naltrexona, topiramato e inhibidores de la recaptación de serotonina esencialmente) que reducen el número de veces que el paciente tiene apetito por beber, la experiencia de placer asociada a la ingesta y la cantidad que ingiere cada vez que se expone al alcohol. Gracias a estos tratamientos un gran número de pacientes puede ya llevar a cabo un consumo de alcohol como cualquier persona sana. No obstante, un pequeño porcentaje de pacientes debido a problemas en la internalización de este punto de control deben realizar tratamientos con aversivos (Colme® o Antabús®). En ellos al paciente se le advierte de todos los efectos secundarios que puede tener si bebe alcohol para que sepa que durante las 24 horas siguientes a la toma de la medicación no podrá beber. De ese modo el paciente realiza un compromiso diario que elimina cualquier consumo impulsivo a lo largo de las siguientes horas. Dia tras día renueva su compromiso lo que ayudado de un apoyo psicoterapéutico le ayuda a alcanzar la abstinencia estable. El último recurso es el ingreso del paciente que ha fracasado con las medidas anteriores en unidades de deshabituación hospitalarias donde permanecen 3-6 meses separados de cualquier acceso al alcohol y llevando a cabo psicoterapias de grupo e individuales.

A pesar de todo, un pequeño porcentaje de pacientes se muestran resistentes al tratamiento y entran en la dinámica de la llamada puerta giratoria saliendo y entrando periódicamente en la dependencia. Son éstos los que sufrirán las complicaciones más devastadoras del alcohol: la cirrosis, la demencia alcohólica, la polineuropatía alcohólica que puede llevar al paciente en poco tiempo a una silla de ruedas y la a veces letal miocardiopatía alcohólica.

¡Reciba nuestros artículos en su correo electrónico!


ÚLTIMOS POSTS DE ESTA SECCIÓN

La realidad tras la terapia de conversión o reparativa en la homosexualidad.

Discutimos los conocimientos actuales sobre el origen de la homosexualidad y su papel en la evolución del grupo humano, así como un análisis de la llamada terapia de conversión o reparativa y de su nula fiabilidad científica y de cómo ha sido descartada por su carácter pseudocientífico por estar basado en principios tan sólo religiosos carentes de toda conexión con la ciencia.

La pseudodemencia, una “demencia” reversible con frecuencia ignorada.

    La pseudodemencia es un trastorno depresivo que afecta a un 0,4 -2,1% de la población mayor de 65 años y, aunque e presenta como una demencia, es perfectamente reversible con un tratamiento antidepresivo adecuado. Su detección y, sobre todo, su diferenciación de otros procesos irreversibles de deterioro cognitivo es de vital importancia para un tratamiento precoz y eficaz.

Adicción al Fortnite ¿la nueva reina de las todas adicciones a los videojuegos?.

Un juego con 250 millones de usuarios, una compañía valorada en 8000 millones de dolares, hablamos de Fortnite el videojuego más adictivo en sentido estricto, un problema para muchas familias que ven cómo sus hijos abandonan sus estudios y sus relaciones sociales y familiares, incluso su higiene, alimentación o sueño. La reina de las adicciones a los videojuegos que, sin embargo, cuenta con un tratamiento eficaz.

Violencia y enfermedad mental ¿Mito o realidad? Un análisis científico.

Analizamos en este post los datos epidemiológicos sobre la violencia en los enfermos mentales., su incidencia real en los delitos con resultado de muerte, su incidencia como víctimas, un detalle que con frecuencia olvidamos y que es muy relevante estadísticamente, y, sobre todo, la falta de una legislación que obligue a los pacientes graves a tratarse ambulatoriamente, presente en otros países occidentales y ausente en el nuestro, y que podría reducir o eliminar las muertes causadas por enfermos mentales por completo.

Instagram sin filtros, su impacto real en la salud mental del usuario.

Instagram es la red social de moda, alcanzando el pasado verano más de un billón de usuarios activos en todo el mundo. En España, con más de 12 millones de usuarios, es la tercera red social más utilizada entre menores de edad y adultos jóvenes. Es una plataforma constructiva, visualmente atractiva, donde ver y compartir contenido de interés, permitiendo la expresión de la identidad y la ampliación y fortalecimiento de los lazos sociales. Lamentablemente, expertos e investigadores en el campo de la salud mental alertan de que el uso de Instagram puede producir un impacto negativo en el bienestar y salud psicológica, especialmente para los más jóvenes. Múltiples estudios con una amplia muestra de población, señalan el elevado riesgo a padecer trastornos de ansiedad y depresión, así como otras problemáticas psicológicas. Instagram se ha convertido en un tablón de vidas adulteradas y perfectas que generan sentimientos de fracaso, de pérdida del aprovechamiento de la vida y envidia, por la inevitable comparación social. Está diseñado por especialistas que han logrado que el usuario necesite estar continuamente revisando contenido, de forma que puede desembocar en una dependencia comportamental. Paradójicamente provoca un mayor aislamiento y sentimientos de soledad, a pesar de la hiperconectividad social. La estabilidad emocional y autoestima se ven amenazadas por las reacciones y comentarios de los demás usuarios, debido a la elevada exposición al acoso online o cyberbullying. Existe amplia evidencia del impacto negativo sobre la imagen corporal y la autoestima, por la insatisfacción con el cuerpo y la apariencia que produce la comparación con perfiles de modelos e influencers, aumentando el riesgo de trastornos de la alimentación, afectando especialmente a adolescentes y mujeres jóvenes; también los hombres jóvenes se ven afectados. Es indispensable profundizar en el impacto de este tipo de plataformas sociales, y alertar de la necesidad del uso responsable y constructivo que no ponga en riesgo la salud mental, especialmente de los más jóvenes.

Cibercondría: una Hipocondría 2.0 agravada por la era digital.

La cibercondría es la hipocondría 2.0 de la era digital. 1 de cada 10 visitas diarias al Dr. Google versa sobre salud y 8 de cada 10 usuarios de internet busca de forma regular temas de salud en la web. Lejos de obtener un efecto tranquilizador esta conducta genera ansiedad porque las fuentes rara vez son fiables y científicas y ofrecen una información mal ponderada. Analizamos hoy esta patología que va en aumento cada día.

¿Qué le ha parecido este artículo?

¡Valórelo! 🙂

Share

Pin It on Pinterest

Share This