Diferencias entre TOC y Trastorno
Obsesivo Compulsivo de Personalidad

Diferencias entre TOC y Trastorno
Obsesivo Compulsivo de Personalidad

Por Dr. Sergio Oliveros Calvo,
Psiquiatra Madrid (Grupo Doctor Oliveros)

El término “obsesión” es uno de los muchos términos que introdujo el psicoanálisis y que, con el tiempo, han acabado formando parte del lenguaje corriente. Todos estamos familiarizados com frases como “está obsesionado/a con ese trabajo”, “esa relación era una verdadera obsesión”, “le obsesiona terminar a las cinco” etc. El término neurosis obsesiva fue acuñado por Sigmund Freud en 1884 y ha sobrevivido bastante intacto desde entonces en todas las clasificaciones internacionales de las enfermedades mentales si bien se ha dividido en dos categorías: el trastorno obsesivo compulsivo (TOC, un trastorno clínico) y el trastorno obsesivo compulsivo de personalidad (TOCP, un trastorno de personalidad).

La proximidad de sus denominaciones (tan sólo se diferencian en “de personalidad”) así como el solapamiento aparente de algunos de sus síntomas hace que se confundan con cierta frecuencia a pesar de que se trata de trastornos muy distintos en su naturaleza, tratamiento y pronóstico. Veamos primero sus características por separado y luego cuales son sus diferencias.

Definición de Trastorno Obsesivo Compulsivo de Personalidad

Como vimos en un post es uno de los tres trastornos de personalidad del grupo C del DSM 5 junto a los trastornos evasivo y dependiente de la personalidad. Los criterios necesarios para su diagnóstico son:

Patrón generalizado de preocupación por el orden, el perfeccionismo y el control mental e interpersonal, a expensas de la flexibilidad, la apertura y la eficiencia. Este trastorno comienza a principios de la edad adulta y presenta cuatro o más de las siguientes items:

  • Preocupación por los detalles, las reglas, las listas, el orden, la organización o los horarios hasta el punto de perder de vista el objeto principal de la actividad.
  • Perfeccionismo que interfiere con la finalización de las tareas (por ejemplo, es incapaz de acabar un proyecto porque no cumple sus propias exigencias , que son demasiado estrictas).
  • Dedicación excesiva al trabajo y la productividad con exclusión de actividades de ocio y las amistades (no atribuible a necesidades económicas evidentes).
  • Excesiva terquedad, escrupulosidad e inflexibilidad en materia de moral, ética o valores (no atribuible a la identificación con la cultura o la religión). Incapacidad para tirar los objetos gastados o inútiles, incluso cuando no tienen un valor sentimental.
  • Reacio a delegar tareas o trabajo en otros, a no se que éstos se sometan estrictamente a su manera de hacer las cosas.
  • Adopta un estilo avaro en los gastos para él y para los demás, el dinero se considera algo que hay que acumular con vistas a futuras catástrofes.
  • Muestra rigidez y obstinación.

 

personalidad obsesiva

 

Definición del Trastorno Obsesivo Compulsivo

El TOC es un trastorno clínico englobado hasta el DSM 5 en los trastornos de ansiedad y ahora en como categoría independiente que incluye:

  • Obsesiones: ideas o imágenes que aparecen de forma intrusiva en la conciencia del sujeto y que las vive como absurdas pero el intento de apartarlas de su conciencia le genera una importante ansiedad.
  • Compulsiones: conductas imperiosas de contenido ritualizado que el paciente organizada para calmar una obsesión. Pueden ser motrices (lavado de manos, movimientos ritualizados, etc. ) o mentales (conteo, oración, etc.).  

 

Las obsesiones y las compulsiones consumen mucho tiempo del paciente y le generan una importante angustia y deterioro social, laboral y familiar. Las obsesiones suelen tener contenidos mágicos (“si toco algo sin lavarme me voy a contagiar de SIDA”, “si no compruebo 3 veces la cerradura van a entrar los ladrones”, “si no cuento los números pares se va a morir mi familia”, “si no rezo tres Ave Marías se va a acabar el mundo”, etc.). Con el objeto de mitigar la ansiedad que provoca la obsesión el paciente desarrolla la compulsión (lavarse, ordenar, rezar, colocar simétricamente, contar, etc.) llegando a inundar su vida y su tiempo de rituales.

Dentro del espectro del TOC tenemos varios trastornos como:

 

Diferencias y similitudes

Vemos que los pacientes con ambos trastornos  viven esclavizados por su pensamiento pero mientras uno, el TOC, sufre activamente, el otro , el TOCP lo hace a gusto, se encuentra perfectamente en esa situación. El contenido del pensamiento en el TOC es esencialmente mágico mientras el del TOCP está demasiado apegado a la realidad. En cuanto a sus hábitos el paciente con TOC es en general una persona caótica, impuntual y desordenada mientras el paciente con TOCP suele ser escrupulosamente limpio, puntual, rutinario y ordenado. Por eso el TOCP tiene un refuerzo cultural con frecuencia y se valora como un cualidad más que como un defecto a diferencia del TOC. 

 

A pesar de la similitud de sus denominaciones clínicas, se trata de dos trastornos muy diferentes desde los puntos de vista causal, clínico, terapéutico y pronóstico. Con unos conocimientos adecuados no cabe, por tanto, confundirlos.

 

El TOC, como diagnóstico, está incluido en los trastornos de ansiedad y el paciente que lo presenta sufre, es egodistónico (se da cuenta de la enfermedad que presenta), mientras el TOCP lo está en los de personalidad y no sufre, es egosintónico (no es consciente de tener un problema) por lo que tan sólo genera sufrimiento a los que le rodean. El paciente con TOC no plantea graves problemas para la convivencia, al menos no más que un paciente depresivo o epiléptico y mantiene la empatía en sus relaciones mientras que la convivencia con un TOCP puede ser insoportable por su necesidad de control, inflexibilidad, perfeccionismo, exigencia, incapacidad para delegar y escasa empatía.

En el ámbito laboral el TOC casi siempre se traduce en una merma importante generando bajas laborales y lesiones en la carrera profesional del paciente mientras que el TOCP se traduce en un mayor rendimiento y una importante ventaja competitiva dado que estos pacientes divinizan el trabajo, lo anteponen a su familia, amistades y tiempo libre, y establecen relaciones de sometimiento con superiores a la vez que tiranizan a los subordinados.

La base genética y neurobiológica está más clara en el TOC por lo que su respuesta al tratamiento farmacalógico es mayor. En el TOCP se identifican muchos más antecedentes de crianzas violentas, poco empáticas y negligentes así como abuso infantil.

Ambos trastornos mejoran con los mismos fármacos (inhibidores de la recaptación de serotonina y antideprepsivos tricíclicos esencialmente) así como a la psicoterapia cognitivo conductual. Mientras que en el TOCP la psicoterapia dinámica centrada en los problemas del apego en relación con las figuras materna y paterna puede en muchos pacientes resultar muy útil, en el TOC no obtiene la más mínima mejoría.

Con un tratamiento adecuado el TOCP en muchos casos remite mientras que el TOC suele tener una evolución crónica pero bien controlada con el tratamiento.

Vemos que, a pesar de la similitud de sus denominaciones clínicas, se trata de dos trastornos muy diferentes desde los puntos de vista causal, clínico, terapéutico y pronóstico. Con unos conocimientos adecuados no cabe, por tanto, confundirlos.

 



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