Seleccionar página

El TDAH (Trastorno por déficit de atención con hiperactividad)

Boy with Marker on Facepor el Equipo de Psiquiatría y Psicoterapia Infantil, Madrid (Grupo Doctor Oliveros)

  El Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es uno de los trastornos del neurodesarrollo más conocidos y a la vez más cuestionados tanto por la población general como por los profesionales no conocedores de esta patología. 

  En la actualidad existe unanimidad en considerar el TDAH como la patología neurocomportamental infantil y juvenil más frecuente si bien su diagnóstico ha sufrido abusos que no han sido relevantes ni tampoco han sido considerados serios por la comunidad científica. El número de niños con TDAH no está muy por encima de un 5%.

  El diagnóstico diferencial de un posible TDAH es amplio y heterogéneo debiendo descartar:

  • Otras causas neurológicas
  • Otras causas pediátricas
  • Otras causas psicosociales.

  La falta de atención o la hiperactividad son síntomas que puede estar presentes en otros trastornos del neurodesarrollo o trastornos mentales, como:

  • Depresión
  • Reacciones adaptativas a situaciones de acoso escolar
  • Traumas
  • Enfermedades crónicas, etc.

  Por otro lado, hasta en un 60% de casos, el TDAH se asocia con otras patologías como los trastornos de conducta, depresión, ansiedad, trastornos de espectro autista, etc. Por ello es clave la participación de un equipo multidisciplinar tanto en un diagnóstico riguroso como en un tratamiento eficaz. 

  Para los padres, resulta muy preocupante sin embargo un hijo con un rendimiento escolar por debajo de las capacidades del niño, calificándolo a menudo como “vago”, o un comportamiento impulsivo e hiperactivo que hace que su hijo resulte a veces molesto para las personas que le rodean, familiares, profesores, e incluso que pueda ser rechazado por otros niños por este motivo.

  Por todo ello es importante no dejar pasar estos síntomas, no pensar que son transitorios o que son una cuestión de madurez, porque la persistencia de los mismos ocasiona menoscabo en la autoestima,  las relaciones sociales y en el funcionamiento global.  Un correcto diagnóstico permite buscar el tratamiento adecuado que en muchas ocasiones cambia la vida del niño. Determinar si, además del TDAH, hay algo más asociado que impide una buena respuesta al tratamiento, es fundamental para lograr la máxima eficacia del mismo y evitar la frustración y la desesperación de muchos padres y muchos niños y adolescentes que, a pesar de sus esfuerzos, no logran mejorarse. Es fundamental, por tanto, realizar un buen diagnóstico diferencial, tanto con lo que puede ser una inmadurez emocional, como con otras causas de inatención o de hiperactividad. Y esto es especialmente importante en niños más pequeños.

  Cuando el diagnóstico de TDAH queda establecido, el tratamiento no siempre es farmacológico. La intervención psicopedagógica y la terapia cognitivo-conductual, asi como la orientación a los padres sobre el manejo de sus hijos, es la indicación en casos de gravedad leve-moderada. Sin embargo, cuando la gravedad de los síntomas interfiere significativamente el funcionamiento global del niño o niña, los beneficios del tratamiento farmacológico están bien documentados científicamente, así como su seguridad, siempre integrado dentro de un plan de tratamiento que incluya el apoyo pedagógico y psicoterapéutico.

  Pensar que el TDAH no existe o que es “una moda”, o que su tratamiento es “peligroso” sólo puede explicarse por profundo desconocimiento de esta importante, pero afortunadamente, tratable  patología. No debemos caer en la resignación ni la inacción ante estos síntomas.

Buscar tratamiento es dar una oportunidad para cambiar el rumbo de las cosas.


man-597178_1920El TDAH en adultos: un trastorno mal diagnosticado y muy poco tratado

El TDAH en adultos es un problema frecuente y con elevadísimos costes para el paciente y su entorno derivados de sus complicaciones. Una identificación temprana evita una vida solitaria, errante, marginal y con un alto componente autodestructivo … (seguir leyendo).

 

 


 

 

¡Reciba nuestros artículos en su correo electrónico!



Acepto las condiciones


ÚLTIMOS POSTS DE ESTA SECCIÓN

Fobias de impulso: un trastorno obsesivo muy poco conocido.

Las fobias de impulso es un trastorno del espectro obsesivo poco conocido y con frecuencia tratado de forma errónea o incompleta lo que puede conducir a la cronificación y, en algunos casos, al suicidio por la desesperación que puede crear en el paciente. Analizamos hoy sus síntomas y alternativas terapéuticas.

Depresión e infarto de miocardio: una peligrosa y descuidada asociación.

Después de una enfermedad con riesgo para la vida (cáncer, infarto de miocardio, etc.), la mayoría de pacientes va a presentar síntomas de depresión transitorios que mejoran espontáneamente. Sin embargo, en el infarto agudo de miocardio (IAM) una proporción considerable de pacientes tiene trastornos emocionales persistentes. Así, hasta un 45% de pacientes cumplirían criterios diagnósticos para depresión tras sufrir un IAM, y tres meses después, hasta un 33%.

El método KiVa, un arma poderosa contra el bullying

El Método Kiva es un programa de prevención del acoso escolar surgido en Finlandia, que fundamenta su alta eficacia en la intervención psicoeducativa sobre los espectadores de las situaciones violentas logrando una reducción de los casos de bullying del 70%. Una vez más el sentido común y la educación superan al castigo.

El suicidio adolescente y las llamadas de atención calladas

El suicidio adolescente es difícil de prevenir por las características propias de esta etapa: soledad y silencio frente a los adultos, que somos quienes podemos entender y solucionar lo que le atenaza calladamente y genera su sufrimiento. Abordamos en este post las características de esta sensible población y la forma de detectar este gravísimo problema.

Realice su consulta aquí: 

Acepto las condiciones

captcha

Share