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La depresión postparto: un peligro esquivo para la madre

por Dr. Sergio OliveLa depresión postparto: un peligro esquivo para la madreros Calvo, Psiquiatra Madrid (Grupo Doctor Oliveros)

El hecho de tener un hijo cambia por completo la vida de la madre abocándola a intensos ajustes tanto en el plano físico como psicológico que debe afrontar en poco tiempo. Por eso es común que el postparto muchas veces se acompañe de síntomas como ansiedad, llanto, sensación de confusión, tristeza, sentimientos de impotencia e irritabilidad. En los países anglosajones se conoce como el postpartum blues (no disponemos en los países hispanohablantes de un término para esta situación) y no supone más que una reacción vivencial perfectamente normal. Afecta hasta al 80% de las nuevas madres. Empieza tras el alumbramiento, alcanza su máximo en la primera semana y se resuelve completamente de forma espontánea en la segunda semana. Durante esta fase subdepresiva la madre mantiene su capacidad para funcionar íntegra. Es recomendable que tenga una comunicación fluida con su pareja, que intente descansar y reservar tiempo para sí misma lo máximo posible, que pida toda la ayuda a las personas cercanas que necesite y que tome contacto con madres en su misma situación. Todo ello ayudará a aliviar los síntomas y facilitar su adaptación a la nueva situación.

Sin embargo, un 10-15% de todas las mujeres que acaban de dar a luz presentan síntomas depresivos graves dentro de las 16 primeras semanas tras el parto y desarrollan una depresión postparto, situación mucho más grave que el postpartum blues. Clínicamente presentan síntomas melancólicos como profunda tristeza, falta de energía, fatigabilidad, desinterés por su hijo, dificultades para mantener la atención y la concentración, incapacidad para disfrutar de hábitos previamente placenteros, falta de apetito con pérdida de peso, empeoramiento matinal de los síntomas, ideas de muerte o de suicidio, enlentecimiento de sus movimientos e insomnio total. En ocasiones puede tener impulsos de lesionarse o dañar al recién nacido y en casos muy graves pueden presentar síntomas delirantes y alucinaciones. En este caso, necesitan tratamiento urgente hospitalario.

La depresión postparto es considerada un tipo de depresión grave. Sus síntomas y el elevado riesgo de suicidio que presenta hace siempre imperativo tratarla. La psicoterapia junto a algunos antidepresivos como la sertralina que no son excretados por la leche sirven para tratar los casos moderados pero los casos más graves requieren interrupción de la lactancia y empleo de antidepresivos más potentes como la venlafaxina. En casos extremos hay que recurrir a la hospitalización.

Hasta ahora nos hemos referido a mujeres previamente sanas. Sin embargo debemos destacar que entre la mitad y las dos terceras partes de las mujeres con trastorno bipolar previo van a presentar una fase depresiva tras el parto lo que hace imprescindible una monitorización mucho más estrecha en esta población y una rápida intervención ante la emergencia de los primeros síntomas.

La confusión de los síntomas con el postpartum blues con los propios de la depresión postparto hace que un gran número de casos sean atendidos con negligencia por familiares e incluso por el propio personal sanitario. Estos casos evolucionan libremente por lo que suele pedirse ayuda cuando la situación es ya muy grave o ha generado una consecuencia seria (agresión al niño, intento de suicidio etc).

Es importante prestar atención siempre desde el principio y valorar cualquier queja de la mujer o cambios que se adviertan en ella para evitar que esto ocurra.

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