Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!
Seleccionar página

La disonancia cognitiva, el fundamento del autoengaño

por Hugo Filippe dos Reis, Psicólogo Madrid (Grupo Doctor Oliveros)

   ¿Recuerda alguna decisión que haya tomado en contra de sus creencias o valores y, a pesar de la contradicción, haberse seguido aferrando a ella? ¿No ha observado en otras personas como justifican y mantienen una decisión equivocada sin reconocer su evidente error?

    Seguramente sí, nos ocurre a todos continuamente. Sin darnos cuenta, relativizamos nuestra falta de armonía interior con algún sutil autoengaño o una burda justificación. Buscamos atajos que evitan el choque entre nuestras ideas o entre éstas y nuestras emociones y creencias. Así evitamos el malestar psicológico que nos provoca.

   Un ejemplo muy cercano: como cada verano una gran parte de la población se somete a la operación bikini. Tras unas semanas, comenzarán a verse incapaces de alcanzar el objetivo y poco después estarán defendiendo que no es tan necesario estar delgado o que no es tan malo comer de más. La falta de armonía entre nuestras conductas y el cómo creemos que debemos actuar o ser, crea tensiones mentales constantes que solemos resolver mediante el autoengaño.

   El psicólogo norteamericano Leo Festinger propuso la teoría de la disonancia cognitiva en la década de los 50´. En sus investigaciones observó que tendemos a autoevaluar nuestras conductas, pensamientos y actitudes con patrones y creencias de nuestro entorno y con esquemas internos. Los resultados revelaron que, cuando los sujetos experimentaban tensión por una falta de congruencia en sus evaluaciones (disonancia cognitiva), activaban estrategias mentales apaciguadoras para rebajarla entre las que destacan:

  • Cambiar el comportamiento.
  • Justificar la conducta o actitud que crea la disonancia, alterando por lo tanto los pensamientos o creencias previas.
  • Crear nuevas ideas y argumentos falsos en contra de la idea conflictiva (el fumador que dice “de algo hay que morir” o el conductor que siente una falsa seguridad mientras acelera su coche). En esencia, autoengañarse o salir en falso de la disonancia cognitiva.

   Necesitamos preservar un sentido estable y coherente de nuestra identidad y manifestamos confusión, estrés, enfado, frustración, vergüenza o culpa si algo la amenaza. La disonancia cognitiva nos sirve así, como base para la conciencia moral que nos motiva a permanecer en consonancia con nuestras creencias y valores.

El pensamiento desiderativo

 

  Nos esforzamos desde la infancia en que los demás tengan una determinada imagen de nosotros y buscamos influir en sus percepciones por nuestra necesidad de aprobación y reconocimiento. Aseguramos así nuestro vínculo con las personas significativas de nuestro entorno. Por eso intentamos alejar de nuestra conciencia o nuestra vida lo que consideramos inmoral. El problema surge cuando incurrimos en una inmoralidad. En esos casos solemos mostrar dificultades para reconocerlo y activamos mecanismos defensivos que evitan la tensión psíquica causada por la discrepancia: “no es para tanto”, “no tenía otro remedio”, “lo están interpretando mal” etc.

   A pesar de muestras mejores intenciones, es inevitable que nos equivoquemos. Ya en Roma se decía “errare humanum est” (errar es humano), pero fallar al otro o a uno mismo es duro de digerir. Atribuir la responsabilidad a otros, buscar pruebas que confirmen aquello que creemos, desdecir y enmendar afirmaciones pasadas etc. son estrategias que empleamos habitualmente para evitar admitir el fallo y la herida en nuestro amor propio.

  La única salida válida de una disonancia cognitiva exige realizar una crítica constructiva y asumir la responsabilidad. Sólo así podremos rectificar hábitos inadecuados, adquirir nuevas habilidades y obtener una versión mejor y más fiel de nosotros mismos.

  Desde la terapia cognitiva, el objetivo es modificar el modo de interpretación subjetiva y ayudar a señalar los pensamientos disfuncionales, lo cual permite reconocer la disonancia cognitiva en acción. Mediante un diálogo colaborativo se buscar pensar de un modo más racional y menos sesgado, confrontando y generando argumentos más funcionales y ayudando a obtener una mayor consonancia psicológica.

   La terapia psicoanalítica asume, en cambio, que los mecanismos de defensa (racionalización, represión, intelectualización, negación, etc.), son las herramientas que nuestro inconsciente emplea para neutralizar la disonancia cognitiva o conflicto neurótico. Gracias a ellos podemos limitar la angustia provocada por los focos de conflicto y evitar el desbordamiento emocional continuo. Sin embargo, cuando funcionan de una forma masiva e inflexible pueden derivar en patológicas.

   Muchos pacientes con trastornos psicológicos y de personalidad, tienen un funcionamiento mental muy poco flexible y mantienen con rigidez ciertas actitudes dañinas o creencias negativas que lastran su vida.  En estos casos la psicoterapia psicoanalítica permite explorar las motivaciones profundas e inconscientes que sostienen dichas defensas y que impiden el cambio. La exclusión o modificación selectiva de información que es angustiante o traumática, es el objetivo común de la mayoría de los mecanismos de defensa por lo que sin pretender “desarmar” al paciente (ya que está evitando sentirse inadecuado, humillado, atacado, vulnerable, etc.), se acompaña en un clima de confianza y seguridad en la exploración de las motivaciones y necesidades que impulsan a sostener esa muralla inflexible que limita el bienestar psicológico y emocional.

    La verdad duele y lo fácil es ocultarla y manipularla. Pero comprenderla y aceptarla nos hace libres y adultos. Es, sin duda, la única opción válida para conectarnos con la realidad.

¡Reciba nuestros artículos en su correo electrónico!


ÚLTIMOS POSTS DE ESTA SECCIÓN

La realidad tras la terapia de conversión o reparativa en la homosexualidad.

Discutimos los conocimientos actuales sobre el origen de la homosexualidad y su papel en la evolución del grupo humano, así como un análisis de la llamada terapia de conversión o reparativa y de su nula fiabilidad científica y de cómo ha sido descartada por su carácter pseudocientífico por estar basado en principios tan sólo religiosos carentes de toda conexión con la ciencia.

Adicción al Fortnite ¿la nueva reina de las todas adicciones a los videojuegos?.

Un juego con 250 millones de usuarios, una compañía valorada en 8000 millones de dolares, hablamos de Fortnite el videojuego más adictivo en sentido estricto, un problema para muchas familias que ven cómo sus hijos abandonan sus estudios y sus relaciones sociales y familiares, incluso su higiene, alimentación o sueño. La reina de las adicciones a los videojuegos que, sin embargo, cuenta con un tratamiento eficaz.

Violencia y enfermedad mental ¿Mito o realidad? Un análisis científico.

Analizamos en este post los datos epidemiológicos sobre la violencia en los enfermos mentales., su incidencia real en los delitos con resultado de muerte, su incidencia como víctimas, un detalle que con frecuencia olvidamos y que es muy relevante estadísticamente, y, sobre todo, la falta de una legislación que obligue a los pacientes graves a tratarse ambulatoriamente, presente en otros países occidentales y ausente en el nuestro, y que podría reducir o eliminar las muertes causadas por enfermos mentales por completo.

Instagram sin filtros, su impacto real en la salud mental del usuario.

Instagram es la red social de moda, alcanzando el pasado verano más de un billón de usuarios activos en todo el mundo. En España, con más de 12 millones de usuarios, es la tercera red social más utilizada entre menores de edad y adultos jóvenes. Es una plataforma constructiva, visualmente atractiva, donde ver y compartir contenido de interés, permitiendo la expresión de la identidad y la ampliación y fortalecimiento de los lazos sociales. Lamentablemente, expertos e investigadores en el campo de la salud mental alertan de que el uso de Instagram puede producir un impacto negativo en el bienestar y salud psicológica, especialmente para los más jóvenes. Múltiples estudios con una amplia muestra de población, señalan el elevado riesgo a padecer trastornos de ansiedad y depresión, así como otras problemáticas psicológicas. Instagram se ha convertido en un tablón de vidas adulteradas y perfectas que generan sentimientos de fracaso, de pérdida del aprovechamiento de la vida y envidia, por la inevitable comparación social. Está diseñado por especialistas que han logrado que el usuario necesite estar continuamente revisando contenido, de forma que puede desembocar en una dependencia comportamental. Paradójicamente provoca un mayor aislamiento y sentimientos de soledad, a pesar de la hiperconectividad social. La estabilidad emocional y autoestima se ven amenazadas por las reacciones y comentarios de los demás usuarios, debido a la elevada exposición al acoso online o cyberbullying. Existe amplia evidencia del impacto negativo sobre la imagen corporal y la autoestima, por la insatisfacción con el cuerpo y la apariencia que produce la comparación con perfiles de modelos e influencers, aumentando el riesgo de trastornos de la alimentación, afectando especialmente a adolescentes y mujeres jóvenes; también los hombres jóvenes se ven afectados. Es indispensable profundizar en el impacto de este tipo de plataformas sociales, y alertar de la necesidad del uso responsable y constructivo que no ponga en riesgo la salud mental, especialmente de los más jóvenes.

Cibercondría: una Hipocondría 2.0 agravada por la era digital.

La cibercondría es la hipocondría 2.0 de la era digital. 1 de cada 10 visitas diarias al Dr. Google versa sobre salud y 8 de cada 10 usuarios de internet busca de forma regular temas de salud en la web. Lejos de obtener un efecto tranquilizador esta conducta genera ansiedad porque las fuentes rara vez son fiables y científicas y ofrecen una información mal ponderada. Analizamos hoy esta patología que va en aumento cada día.

El trastorno esquizoide de personalidad: esos “raros” invisibles.

El Trastorno esquizoide de personalidad es un trastorno poco frecuente y de causa desconocida, cuyo aspecto nuclear es su ausencia casi total de vinculación con las relaciones humanas. Si no reciben ayuda, estos pacientes desarrollan su existencia en la más absoluta soledad y mueren sin haber conocido la intimidad o el afecto. Revisamos hoy sus características clínicas, subtipos, evolución y tratamiento.

Las claves necesarias para entender y afrontar a una relación tóxica.

Dentro de nuestra diversidad hay personalidades que tienen “efectos secundarios” o no deseados que les dificultan el trato con los demás o dañan a las personas de su entorno sin producir el más mínimo beneficio a la comunidad: son las personas tóxicas. Analizamos sus características, así como las formas de afrontarlos con el mínimo desgaste personal y sin llegar a la ruptura de la relación.

Adicción a la comida, una adicción comportamental evidente.

Los alimentos ricos en grasas, azúcares simples y aquellos que han sido procesados actúan en nuestro cerebro como sustancias químicas capaces de desencadenar una adicción. Una vez desarrollada, la adicción es difícil de tratar porque no se puede dejar de comer y requiere la intervención de un equipo multidisciplinar para su recuperación con éxito. Analizamos en este artículo la adicción a la comida, una adicción comportamental no reconocida todavía por las clasificaciones internacionales a pesar de las múltiples evidencias.

El impacto de las redes sociales en nuestra salud y bienestar mental.

Las redes sociales han revolucionado la forma en la que nos relacionamos entre nosotros y con la realidad en poco más de 10 años. El impacto que ha tenido sobre la salud mental ha sido considerable. Analizamos hoy los aspectos tanto positivos como negativos que ha tenido su emergencia en la salud y el bienestar mental.

¿Qué le ha parecido este artículo?

¡Valórelo! 🙂

Share

Pin It on Pinterest

Share This