La pseudodemencia, una “demencia”
reversible con frecuencia ignorada

La pseudodemencia, una “demencia”
reversible con frecuencia ignorada

Por Dra, Cristina Losada Pérez
Psiquiatra en Madrid (Grupo Doctor Oliveros)

“Pedro es un hombre de 68 años sin antecedentes médicos ni psiquiátricos de interés que acude a consulta por presentar una clínica de meses de evolución que consistente en fallos cognitivos principalmente al intentar recordar el nombre de las cosas (fallos nominativos), y de memoria reciente. Olvidaba decir “cuchillo” o “jarra”, por ejemplo, y cambiaba las palabras o se limitaba a señalarlo con el dedo. Todo había ocurrido desde el fallecimiento de su esposa. “Empecé́ con el ánimo más bajo, me gustaban mucho los sudocus y no quería saber nada de ellos. Ni siquiera salir de casa. Yo creo que estoy cogiendo Alzheimer. Los despistes han ido aumentando desde que mi mujer murió́; pedía un tenedor, pero en realidad quería una cuchara… “. La hija que le acompaña lo corrobora y comenta: “Está muy despistado, iba a la tienda y aparece en otro sitio… vamos para el supermercado y aunque vaya a por carne vuelve con leche”.

Verónica describe un trastorno que imita o asemeja en casi todo a una demencia, pero que es producido por una causa psiquiátrica primaria reversible con tratamiento adecuado, generalmente un episodio depresivo mayor: la pseudodemencia.

¿Qué es la pseudodemencia?

 

El concepto de pseudodemencia fue acuñado en 1961 por el psiquiatra británico emigrado a Australia Dr. L.G. Kiloh, refiriéndose a un síndrome demencial sin proceso neuropatológico aparente, con enorme suma de pérdidas cognitivas, especialmente de memoria y atención, y también pérdidas del juicio, lo que se evidencia en actos absurdos, lenguaje disgregado, problemas para nombrar objetos y falta de destreza con las manos.

Se caracteriza por ser mucho más prevalente en la tercera edad, aunque puede presentarse antes, y la mayoría de las veces es reversible con tratamiento. De ahí́ que algunos autores la hayan denominado “demencia tratable”. El diagnóstico diferencial entre demencia y pseudodemencia depresiva es eminentemente clínico, por lo que una historia clínica detallada por parte de un especialista sigue siendo la herramienta fundamental.

La prevalencia de pseudodemencia en la población general mayor de 65 años se estima entre un 0.4 – 2.1 % y afecta significativamente a la calidad de vida de quienes la padecen. A nivel clínico se caracteriza por manifestaciones aparentemente físicas.

 

¿Cuáles son sus síntomas?

 

La abundancia de síntomas físicos afecta generalmente a su habilidad para pensar, concentrarse y tomar decisiones pudiendo confundir el cuadro con demencia, de ahí la importancia de la valoración y la realización de una aproximación diagnóstica por parte de un especialista en psicogeriatría.

Los síntomas más frecuentes de la Pseudodemencia son:.

  • El paciente presenta un deterioro cognitivo, pero también síntomas depresivos. En los casos de demencia el paciente presenta una marcada apatía y aplanamiento afectivo.
  • El paciente presenta una afectación en sus funciones ejecutivas, enlentecimiento en el pensamiento, en el procesamiento y en el discurso. Sus movimientos también están enlentecidos.
  • Quejas subjetivas de pérdida de memoria, pudiendo identificar el inicio de esta perdida y cuáles son estos déficits. La memoria remota y la reciente suelen estar afectadas
  • Generalmente un paciente con demencia intentará disimular estos déficits de memoria o no será consciente de los mismos. Es más frecuente inicio pérdida memoria reciente mientras que la remota se conserva.
  • En los casos de pseudodemencia, existe una mejoría en la realización de baterías diagnósticas cuando se le dan ciertas pistas a los pacientes. Esto no ocurre en los casos de demencia.
  • En la pseudodemencia, la valoración por parte del especialista revela la existencia de un marcado componente afectivo y que el inicio del deterioro de sus habilidades cognitivas ha sido reciente. La valoración también revela que estos déficits han ocurrido de una forma relativamente rápida, y no hay evidencia de que estas personas hayan sufrido un accidente cerebrovascular reciente u otra condición que pueda explicar los síntomas.

 

La pseudodemencia afecta a un 0,4 -2,1% de la población mayor de 65 años y, aunque mimetiza los síntomas de una demencia, es perfectamente reversible con un tratamiento adecuado siendo así vital su adecuada y rápida identificación.
 

¿Con qué otros trastornos podemos confundirlo? ¿qué trascendencia tendría este error?

 

En la consulta es importante que sepamos diferenciarlos del trastorno depresivo de inicio tardío en el anciano o depresión senil (no cursa con síntomas cognitivos importantes) y de los trastornos psicoemocionales orgánicos con sintomatología depresiva, en los cuales el deterioro cognitivo no es reversible como en la pseudodemencia y se asocian a cambios en el comportamiento y alteraciones en las funciones neurovegetativas y mentales.

El diagnóstico diferencial con estos estados es esencial debido a las implicaciones terapéuticas, de pronóstico, personales y sociofamiliares. En muchos de los casos este diagnóstico diferencial puede resultar difícil, debido a las frecuentes comorbilidades que presentan entre ellos, o ser uno de ellos el estado previo para el desarrollo de una depresión mayor en el anciano o del inicio del deterioro cognoscitivo grave cómo es la demencia.

Los trastornos orgánicos y psicoemocionales con síntomas depresivos son frecuentes en etapas tardías de la vida, su abordaje y tratamiento es crucial para la recuperación y mantenimiento de estilos de vida saludables evitando así el deterioro y la progresiva disfuncionalidad personal, familiar y social. 

¿Cómo podemos llegar al diagnóstico de pseudodemencia?

 

El estudio de los estados depresivos en el anciano y su relación con los procesos neurodegenerativos, constituyen un reto a nivel clínico que debe apoyarse siempre en los estudios neuropsicológicos, de neuroimagen y neurogenéticos.

En los estudios de neuroimagen, se han evidenciado diferencias significativas entre la pseudodemencia, el deterioro cognitivo y los trastornos depresivos en el anciano. Estudios con SPECT (single photon emission computed tomography o tomografía computarizada por emisión de fotón único) objetivaron una significativa disminución del flujo sanguíneo cerebral a distintos niveles.

El grupo de paciente con diagnóstico de demencia presentó una disminución del flujo cerebral a nivel de lóbulos frontal y temporal derecho y en ambos lóbulos parietales en comparación con individuos sanos. Sin embargo, aquellos pacientes con un diagnóstico de trastorno depresivo mostraron una disminución del flujo cerebral en lóbulo frontal izquierdo sólo en comparación con los individuos sanos. Los individuos que padecían pseudodemencia mostraron una disminución del flujo cerebral a nivel de ambos lóbulos parietales en comparación con individuos sanos y una disminución de flujo cerebral a nivel de lóbulo temporal derecho y ambos lóbulos parietales en comparación con individuos que presentan un trastorno depresivo.

Aunque lo más frecuente es que los casos de pseudodemencia sean debidos a trastorno depresivos graves, también se han relacionado con depresiones leves-moderadas. Cuando el cuadro depresivo es tratado, la capacidades cognitivas de la persona vuelven a la normalidad en la mayoría de los casos.

¿Cuáles son las escalas más indicadas para el diagnóstico? 

 

A nivel neuropsicológico se han desarrollado diferentes escalas que contribuirían a una aproximación diagnóstica de estos estados.  Entre las más conocidas contamos con:

  1. Mattis Dementia Rating Scale (MDRS): nos permite examinarla atención, la memoria reciente verbal y no verbal, las praxias, la abstracción y la perseveración.

  2. Cambridge Index of Mental Disorder in the Elderly (Camdex): sus principales objetivos serían objetivos de ajustar criterios clínicos para el diagnóstico de las diferentes enfermedades mentales, especialmente las demencias en ancianos y estandarizar el examen clínico de los trastornos mentales en pacientes geriátricos.

  3.  Escala de depresión geriátrica (GDS) o Cornell Scale for Depression in Dementia (CSDD).

 

¿En qué se basa su tratamiento más eficaz?

 

La pseudodemencia es una condición reversible, no obstante, el tratamiento puede ser tan complejo como el manejo de la demencia.

En la mayoría de los ancianos con pseudodemencia depresiva su respuesta al tratamiento con medicamentos antidepresivos (casos más graves) y/o psicoterapias (casos menos graves o con elevado grado de neuroticismo) es favorable, en cuanto a los síntomas afectivos, con mejora de sus funciones cognoscitivas, dependiendo del estado base de sus procesos intelectuales antes de desarrollar la depresión.

Es importante incidir sobre los factores que facilitaron el episodio para evitar recidivas futuras.

 



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