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Mobbing: consecuencias psiquiátricas

por Dr. Sergio Oliveros Calvo, Psiquiatra Madrid (Grupo Doctor Oliveros)

 

  Presentamos un video, dividido en dos partes consecutivas para facilitar su visualización, que aborda una situación frecuente en el ámbito laboral y que puede generar un cuadro psiquiátrico que conduzca al suicidio en un 10% de los casos. Se muestran las características el agresor, la víctima, el proceso de desarrollo del acoso,la consecuencias y la forma de evitarlas.  

 

 

El mobbing es sinónimo de acoso laboral y por lo tanto no es una enfermedad. Las consecuencias psicológicas de ese acoso sí que lo son pero no se deben denominar como mobbing como a veces ocurre.

En el mobbing interactuan dos condicionantes que facilitan la situación: la personalidad del acosador y la personalidad de la víctima. El mobbing solo pasa cuando puede pasar, es decir, cuando un agresor ataca a una persona vulnerable que no se defiende.

El acosador suele tener esencialmente personalidades con rasgos:

  • sádicos.
  • explosivos.
  • paranoides.
  • borderline.
  • narcisistas.

Suele ser una persona con dos caras, suele reservar su faceta agresiva para el selecto grupo de sus víctimas. Con frecuencia frente a los demás aparece como una persona afable, eficaz, seductora y educada. Por eso muchas veces las denuncias contra él no son tomadas en serio por los superiores.

La víctima suele tener una personalidad con rasgos:

  • obsesivos.
  • dependientes.
  • sensitivos.
  • masoquistas.
  • fóbicos.

Con frecuencia además sufre distimia, cuadros de ansiedad etc. lo que incrementan su vulnerabilidad por tener un mal manejo de su propia agresividad. Suelen ser personas que desde la infancia han mostrado tendencia a la indefensión y la pasividad por crianzas autoritarias, negligentes o violentas.

El acoso laboral suele ser vertical descendente, es decir, desde una posición de superioridad a un subordinado pero también puede ser horizontal o incluso vertical ascendente.

El acosador, suele elegir por razones obvias a su víctima entre los subordinados o, también, entre aquellos compañeros o superiores en los que identifica fragilidad o indefensión.

En el acoso descendente la relación entre acosador y víctima suele comenzar por una especie de luna de miel. El acosador suele facilitar la contratación de la víctima y se muestra muy afable con éste al principio. Pronto empieza a mostrar su desagrado con el rendimiento de la víctima y le recuerda que está ahí gracias a él o ella. Le dedica más tiempo pero lo hace para sacarle defectos. Le puede sobrecargar de trabajo o realizar encargos por debajo de sus capacidades. La víctima pronto empieza a culpabilizarse de los malos resultados de su trabajo lo que merma su rendimiento y da más argumentos al acosador para atacarle. Pronto se cierra un círculo vicioso de destrucción e indefensión de la víctima y creciente agresividad por parte del acosador.

Los síntomas psiquiátricos que se asocian al acoso laboral mantenido suelen incluir:

  • Estado de ánimo triste.
  • Sentimientos de culpabilidad y minusvalía.
  • Tendencia al llanto.
  • Ansiedad flotante y crisis de ansiedad.
  • Irritabilidad.
  • Insomnio.
  • Dificultad para concentrase.
  • Fallos frecuentes de memoria.
  • Aislamiento en el grupo de trabajo.
  • Disminución de su rendimiento laboral.
  • Eventual abuso de alcohol.
  • Ideas de muerte.
  • Inapetencia.
  • Conductas violentas fuera del trabajo.

Es frecuente que la víctima denuncie el caso en un momento muy avanzado pero sus palabras no suelen ser tenidas en cuenta por el deterioro de su imagen derivado del proceso y de las descalificaciones que hace de él el acosador. Además es frecuente que cuando piden ayuda a su médico éste minimice la gravedad del caso por entender que los problemas laborales no le incumben. Todo esto incrementa la indefensión y revictimiza al acosado. Las puertas sucesivamente se le van cerrando. La víctima acaba viéndose estigmatizado por todos como una persona débil que no merece ninguna atención.

Lamentablemente, todo esto hace que el mobbing desemboque en el suicidio consumado en un 10% de los casos. Es muy característico de esta situación que el suicidio se produzca en el mismo lugar de trabajo cosa que no ocurre en otras patologías.

La minusvaloración de las consecuencias psiquiátricas del mobbing es un juego peligroso en el que se entra con demasiada frecuencia en la medicina, tanto en el plano de la atención primaria como de la psiquiatría. El médico acostumbra deshacerse de las víctimas del acoso laboral sin preguntarse la verdadera naturaleza del problema. Como si exigiera al trabajador tener unos superpoderes que le permitan para sobreponerse por sí mismo a cualquier adversidad.

Pero todos tenemos talones de Aquiles, partes secretas vulnerables que cuando son estimuladas producen debilitamiento y reacciones irracionales.

Si usted es médico de familia, psiquiatra o psicólogo no minusvalore nunca las lesiones psicológicas derivadas de un mobbing. Si usted es víctima de este repugnante proceso no se rinda, tenga en cuenta que la vida sigue existiendo más allá de un acosador y que el mobbing es un delito que puede llevar a su acosador a la cárcel.

  Si una puerta se le cierra toque en la siguiente pero no se rinda nunca, por favor. 


MobbingEl mobbing, esa consulta tan molesta

El mobbing puede causar hasta un 10% de muertes por suicidio (es característico en esta situación que se produzca en el mismo lugar de trabajo), depresión mayor, trastorno por crisis de angustia con y sin agorafobia, alcoholismo, trastorno adaptativo, trastornos de conducta etc. (seguir leyendo)

 

 


Causas laboralesInformes Perciales. Unidad de Psiquiatría Legal

El mobbing es un delito contemplado por el Código Penal, nuestro equipo cuenta con una Unidad de Psiquiatría Legal que estudia su caso  elabora Informes Periciales para detener estos procesos tan venenosos para el trabajador… (seguir leyendo) 

 

 

 


 

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