Psicosis

Los trastornos psicosis son patologías psiquiátricas graves por su importancia clínica y por el impacto que produce en el entorno del anciano o de cualquier persona que la padezca en forma independiente de la edad.

 

Alucinaciones y los delirios son síntomas comunes en los trastornos psicóticos, aunque también pueden observarse comportamientos catatónicos, alteraciones en la conducta y un juicio de realidad no conservado. Estos síntomas impactan en el bienestar de quien los padece, relaciones interpersonales, actividades diarias y autocuidados.

 

La prevalencia de las psicosis en los adultos mayores va desde el 0.2%, hasta el 5.7% en aquellos que viven en comunidad pudiendo llegar a 10% en ancianos institucionalizados, siendo más frecuentes a mayor edad.

 

Se ha descrito que aquellos ancianos que sufren de demencia, suelen desarrollar trastornos psicosis en algún momento de la evolución de su enfermedad.

 

Los trastornos psicóticos de aparición tardía representan el 10 % de los ancianos y se cree que, con la prolongación de la vida, el número de pacientes con psicosis tardías aumentará en los próximos años.

 

Se ha relacionado a su vez el síndrome confusional con la presencia de síntomas psicóticos.

 

El aislamiento por la deprivación sensorial traducida por disminución de la visión, audición, los fármacos, trastornos de personalidad y los vínculos sociales alterados, también predisponen a sufrir cuadros psicóticos.

 

Por lo tanto, podríamos clasificar los trastornos psicóticos en la tercera edad en:

 

  1. Trastornos psicóticos primarios: esquizofrenia, bipolaridad y depresión unipolar ´con síntomas psicóticos y el trastorno delirante.
  2. Trastornos psicóticos secundarios: síndrome confusional con síntomas psicóticos. Asociados a demencia y síntomas psicóticos relacionados con condiciones médicas identificables; por ejemplo tumor cerebral, traumatismo de cráneo o intoxicaciones, entre otras causas.
  3. Trastornos psicóticos comórbidos: dos trastornos que aparecen en una misma persona, por ejemplo en una esquizofrenia que se agrega psicosis relacionada con consumo de drogas o alcohol.
  4. Deterioro cognitivo ( demencias) que presentan un síndrome confusional
  5. Depresión con síntomas psicóticos

 

Hacer diagnóstico de psicosis en adultos mayores no es fácil y requiere varios puntos:

 

  • Es fundamental la realización de una historia clínica específica y exhaustiva así como una buena exploración, valoración de comorbilidades y posibles interacciones farmacológicas que puedan estar interfiriendo en la presentación clínica.
  • Un diagnóstico y tratamiento precoz de los trastornos psicóticos en la edad adulta es crucial no solo para mejorar la calidad de vida del paciente sino también para una mejora del pronóstico y prolongar la esperanza de vida.
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