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Trastorno evitativo de personalidad

El trastorno de la personalidad por evitación (según denominación de la DSM5 dado que en la CIE 10 se denomina Trastorno ansioso de la personalidad), se caracteriza esencialmente por una evitación social debida a la anticipación de un rechazo frente al que se muestran hipersensibles.

 

Afecta a un 7% de la población general y suele venir precedido de síntomas de timidez e introversión en la infancia. A pesar de las importantes mejorías que se obtienen con el tratamiento adecuado, la sociedad tiene una enorme tolerancia a este tipo de personalidad y no es frecuente que ni el paciente ni sus familiares demanden tratamiento.

 

No están claras sus causas. Si bien existe una agregación intrafamiliar que sugiere una base genética, parece que los factores ambientales juegan un papel determinante (crianza autoritaria, descalificadora, bullying etc.).

 

Sus síntomas se resumen en los siguientes:

 

• Sensibilidad excesiva a las críticas y al rechazo.
• Sentimiento de ser inadecuado, inferior o desagradable.
Evitación de las actividades laborales que implican contacto interpersonal.
Inhibición y aislamiento en el plano social; evitar las actividades nuevas o reunirse con extraños.
Timidez extrema en situaciones sociales y en las relaciones personales.
Temor a la desaprobación, a pasar vergüenza o a hacer el ridículo.

 

Sienten un intenso malestar en contextos sociales pues están seguros de ir a recibir una evaluación negativa inmediata por parte de los otros. Esto afecta a sus relaciones personales, laborales e, incluso, sexuales. Suelen presentar sentimientos de inferioridad desde la adolescencia y anticipan el fracaso en sus aspiraciones lo que limita su propio desarrollo. Su estado basal es de permanente tensión emocional y miedo. Todo ello les lleva a evitar activamente todo aquello que les genera tensión por lo que es frecuente que no establezcan parejas, desempeñen trabajos solitarios o, incluso, desarrollen adicciones como alcoholismo, para mitigar sus síntomas.

 

El tratamiento de elección es la terapia cognitivo conductual, sobre todo la mejora de su asertividad, apoyada por fármacos como betabloqueantes, paroxetina o venlafaxina.

 

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